
Aunque el concepto de una “regla de vida” puede parecer arcaico o reservado para monjes en monasterios lejanos, la verdad es que todo creyente puede beneficiarse de este concepto. En su introducción a esta lección, el Dr. J. L. Miller menciona a Evan B. Howard, quien dirige una organización llamada Spirituality Shop. Inspirado por sus hallazgos, el Dr. Miller sugiere desarrollar una regla de vida para avanzar hacia una espiritualidad saludable en tu propia vida.
La base de toda práctica cristiana está arraigada en el evangelio. Comienza considerando:
El camino hacia la creación de una regla espiritual con prácticas espirituales saludables comienza reflexionando sobre el papel del evangelio en tu vida. Piensa en las obras divinas en tu mundo y en el mundo en general. Esto no es un ejercicio académico, por lo que no es necesario ser sistemáticamente preciso. Permítete una exploración íntima y personal de la influencia y el amor de Dios en tu vida y en el mundo.
Con la visión general del evangelio en mente, ahora enfoca tu atención:
Este es tu “inventario” espiritual, un paso esencial para crear una regla que sea tanto personal como efectiva.
El “punto crítico” es el área específica de tu vida que requiere un crecimiento o cambio espiritual inmediato:
Estas ideas preparan el terreno para tu regla.
Con los fundamentos establecidos, ahora estás preparado para crear tu regla de vida. Esta regla incluirá prácticas espirituales que se relacionen directamente con las ideas obtenidas de tus reflexiones. Ajusta estas prácticas para abordar tu “punto crítico”, vinculándolas con tu comprensión del evangelio.
Por ejemplo, si has luchado para comprometerte con la Escritura, tu regla podría incluir leer un número determinado de versículos cada mañana. O si encuentras que la tecnología interrumpe tus prácticas espirituales, tal vez comprométete a no revisar tu teléfono hasta después de una oración matutina.
Recuerda, el objetivo no es formular una regla exhaustiva o demasiado ambiciosa, sino crear una guía realista y significativa adaptada a tus necesidades espirituales actuales.
Aquí tienes un ejemplo de cómo podrías esbozar los contornos generales de una regla.
En los monasterios, el concepto de un enrejado era útil para pensar en este tipo de “reglas” para nuestras vidas. Un enrejado es una especie de andamiaje que se utiliza para ayudar a las vides a crecer de manera ordenada y fructífera. Así como las vides necesitan un enrejado para crecer erguidas y florecer, a veces necesitamos estructuras o “reglas” para nuestras vidas que nos ayuden a florecer espiritualmente.
Establecer una “regla de vida” personal no se trata de confinarte, sino de canalizar el crecimiento espiritual en la dirección correcta. Proporciona la estructura necesaria para navegar por las complejidades de la vida mientras mantienes tu espíritu alineado con las enseñanzas de Dios. El amor de Dios por ti es ilimitado, y una regla de vida puede ayudarte a acercarte más a Él, enriqueciendo tanto tu viaje espiritual como tu vida cotidiana.